miércoles, 20 de abril de 2011

Avenida...

No dejes tu sombra acostarse en el asfalto, en esta acera en que todos pisan fuerte
la ciudad nos invita a movernos, quedemosnos quietos entonces
bailemos para llegar a la esquina, mientras todos creen estar avanzando
no habra sentencia más hermosa que cuando dices - ¡hagamoslo!-
te acuerdas hace dos cuadras atras, tu me llamabas por telefono
mientras yo aspiraba el suelo en esa tienda que se caia a pedazos
salimos luego de escuchar cada cassette revolverse en una caja de recuerdos
y los barrenderos volviendo a pintar las calles de gris
¿si se acumulara el polvo, el cesped brotaria en el suelo?
debe ser una dura burocracia que mantiene el status en esta ciudad de grietas
¡ah! los tuneles de madera ¿para proteger la cabeza? ¿para alejarnos del cielo?
¿para que solo pueda verlo reflejado en tus ojos?
no creo, tus ojos son oscuros, como la noche, como la sombra,...
como aquel rincon donde suelo acurrucarme en las noches.

Recorriendo los negocios, trataron de vendernos elixires, pociones, artefactos
todos daban la vida de ensueño, ¿que raro, no? vida de ensueño...
si caminando por el mundo el gris que crearon, vimos más colores que al dormir...
A la hora de despedirse, creimos haber desperdiciado el tiempo...
cuando de verdad volvimos a levantar las ruinas de aquel callejon que llaman avenida...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Me recuerda mis sueños de arcoiris blanco y negro, y muchas cosas...muchas...cosas...muchas...

Anónimo dijo...

mejor pensar en darle color al gris de la ciudad, cada lugar tiene algun recuerdo q nos da para tonalidades hermosas, las cosas lindas dan hermosos colores q no se van, aunque se vuelvan viejas y oscuras