la tristeza de la soledad reinante me enseña como ser paciente, toca el piano lentamente como si la canción coronara funeral poco pomposo, me enseña el vacio que se extiende en la distancia, entre personas que quiero y yo ,entre personas que sueño y la realidad. Cada vez que veo que la realidad esta presente en esta ausencia, me pregunto ¿que tanto importa?. He decidido vivir lo sé, y ser más libre, pero este viaje no es corto, y ojala no se gasten rapido los zapatos.
Debo aprender a confiar en el amigo que me muestra el camino, debo desconfiar del que sonrie que solo quiere aprovecharse, debo confiar en el enemigo, el como nadie se preocupa...
buena noche... es mejor decir las cosas a la cara y no evitar el llanto.
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